|
Enfermedades y parásitos
Bronquitis infecciosa
Autor: Luis Ardila
(Facultad de Veterinaria
de la Universidad de
Zaragoza)
Agente causal: Esta
enfermedad es causada
por un coronavirus, el
cual afecta sólo a
pollos y gallinas.
Síntomas: Se producen
ruidos respiratorios
típicos de la
enfermedad, tanto en
aves jóvenes como en
adultas, incluyendo
jadeos, estertores
(debido a la mucosidad
de la tráquea), tos,
secreción nasal y ojos
llorosos. Basándose
solamente en los
síntomas respiratorios,
es difícil diferenciarla
de la enfermedad de New
Castle. A diferencia con
la enfermedad de New
Castle, la bronquitis
nunca presenta síntomas
nerviosos y la
mortalidad es menor, la
producción de huevo
aunque también se
afecta, nunca baja hasta
cero, la calidad del
huevo se altera durante
más tiempo y las aves
tardan más en normalizar
la postura.
Transmisión: La
enfermedad se transmite
fácilmente por medio del
aire y cualquier otro
medio mecánico. La
bronquitis generalmente
afecta a todo un lote de
aves en forma
simultánea, completando
su curso respiratorio en
10-15 días.
Tratamiento y control:
No existe un tratamiento
específico y una vez que
se presenta es difícil
de controlar. Se puede
producir inmunidad
rápidamente mediante la
aplicación de la vacuna.
La vacuna de las cepas
Connecticut o
Massachusetts atenuadas,
solas o en combinación,
pueden aplicarse desde
el primer día de
nacidas.
Cólera aviar
Agente causal: Es una
enfermedad muy
contagiosa de los
pollos, pavos y otras
aves. Es causada por una
bacteria llamada
Pasteurella multocida.
Síntomas: Puede
presentarse en tres
formas:
1. En la forma aguda, el
cólera aviar ataca todo
el cuerpo, afectando a
gran cantidad de
animales y causa una
mortalidad elevada. Gran
cantidad de las aves
dejan de comer y beber,
perdiendo peso en forma
rápida; pudiendo
presentarse diarrea de
color amarilloverdoso y
una marcada caída en la
producción de huevos.
Puede ocurrir parálisis
debido a las
inflamaciones de las
patas y dedos.
2- En la forma
sobreaguda, produce la
muerte súbita de
animales aparentemente
sanos. El ataque es tan
rápido que el mismo
avicultor puede no notar
que está ante un brote
de la enfermedad.
3- En ocasiones puede
adoptar la forma
crónica, en la que la
enfermedad se localiza,
provocando inflamaciones
en la cara y barbillas
de las gallinas. Las
barbillas pueden tomar
un color rojo vino y
sentirse calientes al
tacto.
El cólera por lo general
no se presenta en pollos
jóvenes, pero sí en los
pavos.
Transmisión: Los
desechos físicos de las
aves enfermas contaminan
el alimento, agua y la
cama, infectándose así
los otros animales
sanos. También pueden
infectarse cuando las
aves sanas picotean los
cadáveres de animales
que padecieron la
enfermedad. El brote se
presenta entre los
cuatro y nueve días
después de contraída la
infección.
Tratamiento y control:
Para su tratamiento se
ha recomendado el uso de
sulfas, como la
sulfaquinoxalina. Otros
productos como
enrofloxacina y
fosfomicina se
recomiendan para el
tratamiento de esta y
otras enfermedades
respiratorias.
Para controlar la
enfermedad se recomienda
eliminar pronto los
cadáveres, con el fin de
no sean consumidos
(canibalismo) por las
otras aves. Se debe
hacer una limpieza y
desinfección total de
las instalaciones y
equipo. La aplicación de
bacterinas es
aconsejable en la
mayoría de las zonas
donde exista un alto
grado de riesgo de que
se presente un brote.
Coriza infecciosa
Agente causal: Esta
enfermedad es producida
por una bacteria llamada
Haemophilus gallinarum.
Síntomas: Entre los
primeros síntomas se
presentan estornudos,
seguidos por una
supuración maloliente e
inflamación de los ojos
y senos nasales.
Conforme avanza la
enfermedad, el exudado
se vuelve caseoso (como
queso) y se acumula en
los ojos; produciendo
hinchazón y en muchos
casos hasta la pérdida
de los ojos. El problema
se puede acelerar o
agravar cuando se
presentan cambios
bruscos de las
corrientes de aire, de
temperatura, humedad, o
por la desparasitación y
vacunación. Generalmente
disminuye el consumo de
alimento y la producción
de huevos.
Transmisión: La
enfermedad se puede
transmitir de un animal
a otro y de una parvada
a otra por contacto
directo, por medio de
las partículas de polvo
que mueve el aire entre
galerones o por medio de
las personas que cuidan
de los animales.
Tratamiento y control:
El mejor control es
mediante la prevención,
criando nuevos lotes de
pollitas en galpones
alejados de las aves
viejas o de aquellas
sospechosas de ser
portadoras de la
enfermedad. No existe un
tratamiento específico,
aunque se recomienda el
uso de antibióticos para
evitar posibles
infecciones secundarias.
Se puede aplicar
antibióticos como la
estreptomicina por vía
intramuscular en una
dosis única de 200
miligramos por polla o
gallina, o de 300 a 400
miligramos por gallo. La
eritromicina en el agua
de bebida, en dosis de
0,5 g/galón (3,785 l)
durante siete días, o en
el alimento a razón de
92,5 g por tonelada,
durante 7 a 14 días.
Encefalomielitis aviar
Agente causal: La
enfermedad es causada
por un "enterovirus" del
grupo de los
picornavirus.
Generalmente afecta a
aves entre la primera y
tercera semana de edad y
a las adultas durante el
período de postura.
Síntomas: Los síntomas
se presentan con más
frecuencia en animales
jóvenes, al manifestar
un caminar vacilante,
incoordinación y hasta
parálisis parcial o
total. A medida que
aumenta la
incoordinación muscular,
las aves tienden a
sentarse sobre los
tarsos (talones),
empeorando hasta que ya
no puedan caminar. Al
manipular estas aves, se
puede sentir los
temblores rápidos del
cuerpo.
Transmisión: La
encefalomielitis se
transmite principalmente
por medio de los huevos
de aves infectadas;
aunque no se descarta la
posibilidad de
propagarse en forma
directa o por medio de
las heces.
Tratamiento y control:
No existe tratamiento
curativo y se recomienda
el sacrificio de los
animales jóvenes
afectados. Los
reproductores vacunados
después de las 10
semanas de edad
transmiten la inmunidad
a la progenie por medio
del huevo.
Enfermedad respiratoria
crónica (aerosaculitis)
Agente causal: Es
causada principalmente
por Mycoplasma
gallisepticum, aunque
también se ha encontrado
Escherichia coli.
Síntomas: Los primeros
síntomas se asemejan a
los producidos por las
enfermedades de New
Castle y bronquitis
infecciosa, tales como
dificultad al respirar,
mucosidad nasal y
estertores de la
tráquea. Con frecuencia
se encuentra un material
blancuzco y espumoso en
la tráquea y sacos
aéreos. En los casos
avanzados de la
enfermedad se puede
apreciar el hígado y
corazón cubiertos por un
exudado de color blanco
o amarillo. El curso de
la enfermedad es lento.
Transmisión: La
enfermedad se transmite
por contacto directo, de
una ave a otra o por
medio de las partículas
de polvo que lleva el
viento de un galpón a
otro. El problema
principal es que las
gallinas pueden
transmitir la enfermedad
a sus hijos por medio
del huevo.
Tratamiento: Aunque el
tratamiento con
antibióticos específicos
da resultados
satisfactorios,
económicamente hablando,
lo mejor es su control
mediante la eliminación
de los animales
enfermos. Las pruebas
serológicas permiten
detectar las
reproductoras positivas
a nivel de granja, con
lo que se puede ofrecer
aves libres de esta
enfermedad. Los huevos
fértiles podrían
tratarse con
antibióticos como el
tartrato de tilosina,
para eliminar los
microorganismos de M.
gallisepticum.
El glutamato de
eritromicina en
concentraciones de 2
g/galón de agua durante
tres días ha reducido
notablemente la
infección. El tartrato
de tilosina se emplea
con muy buenos
resultados en dosis de
0,5 g/l de agua, durante
2-3 días, dependiendo de
la infección.
Gumboro o bursitis
Agente causal: Esta
enfermedad es causada
por un birnavirus, el
cual es muy resistente a
las condiciones
ambientales
desfavorables, por lo
que se dificulta su
erradicación de las
granjas infectadas.
Síntomas: Muchas veces,
el primer síntoma de la
enfermedad de Gumboro o
Bursitis es un ruido
respiratorio. Otros
síntomas que se pueden
apreciar son
decaimiento, plumas
erizadas, temblores,
diarreas acuosas y
prostración. Los brotes
ocurren con más
frecuencia cuando las
aves tienen de 3 a 8
semanas de edad. La
mortalidad por lo
general no sobrepasa el
10% y en una segunda
infección del mismo
lote, la mortalidad es
aún menor. La Bolsa de
Fabricio (ubicada sobre
la cloaca), se
encontrará inflamada y
su tamaño puede ser dos
o más veces su tamaño
normal. En animales
sanos, la Bolsa de
Fabricio es más pequeña
que la vesícula. En los
casos crónicos, la bolsa
será más pequeña (se
atrofia), por lo que la
respuesta a la
vacunación es menor,
aumentando la
susceptibilidad a otras
infecciones.
Transmisión: La
enfermedad es muy
contagiosa y se
transmite por contacto
directo de las aves, de
sus excrementos; o por
medio del equipo y ropa
de los operarios.
Tratamiento: Todavía no
se conoce un tratamiento
adecuado. La prevención,
de las reproductoras y
las aves jóvenes,
mediante la vacunación
es el mejor control de
la enfermedad. El método
más eficaz para
controlar la enfermedad
de Gumboro es la de
inducir una alta
inmunidad a las madres,
la cual es transmitida a
sus hijos por medio del
huevo.
Influenza aviar
Agente causal: Al igual
que otros virus de la
influenza aviar,
pertenecen a la familia
Orthomyxovridae. Todos
los virus de la
influenza que afectan a
los animales domésticos
son del grupo "A". Los
otros grupos "B" y "C"
afectan sólo al ser
humano; sin embargo el
tipo "A" es el que
origina generalmente las
epidemias más
importantes en el
hombre.
Síntomas: Las
infecciones causadas por
Influenza Aviar
Altamente Patógena
(IAAP) dan como
resultado una marcada
depresión, plumas
erizadas, inapetencia,
sed excesiva, caída en
la producción de huevo y
diarrea acuosa. Esta
última es de un color
verde brillante,
modificándose a casi
totalmente blanca.
Las aves adultas con
frecuencia presentan
inflamación de las
barbillas y crestas,
además de edema
alrededor de los ojos. A
menudo se encuentran las
puntas de las crestas
con un color cianótico o
morado. Los últimos
huevos puestos después
de iniciado el brote,
por lo general son sin
cascarón. Los síntomas
respiratorios pueden o
no ser un factor
significativo de la
enfermedad, debido a la
gravedad de la lesión en
la tráquea y a la
acumulación de
mucosidad. La mortalidad
y morbilidad, de hasta
un 100%, puede
presentarse durante las
primeras 24 horas y
prolongarse hasta una
semana o más; aunque
algunos animales
gravemente afectados
podría recuperarse.
Esta enfermedad puede
confundirse fácilmente
con New Castle o con
enfermedades agudas
bacterianas como el
cólera aviar.
Transmisión: Se cree que
las aves acuáticas
migratorias son
generalmente las
responsables de
introducir el virus en
los pollos y gallinas.
Las investigaciones
indican que el virus se
extiende de unas a otras
por medio del movimiento
de las aves infectadas,
equipo, cartones para
huevo o camiones con
alimento contaminado y
por medio del agua
contaminada con
secreciones y por vía
aérea o aerosol, cuando
estornudan los animales
infectados.
Tratamiento y control:
Las vacunas inactivas en
aceite han demostrado
ser efectivas, tanto
para reducir la
mortalidad como para
prevenir la enfermedad.
El tratamiento con
hidrocloruro de
amantadina ha sido
aprobado para uso en
humanos desde 1966 y es
efectivo para atenuar la
severidad e incidencia
de Influenza Aviar.
Puede administrarse por
medio del agua de
bebida.
No existe evidencia que
justifique inquietud
alguna de que los virus
aviares sean una amenaza
para los humanos.
Enfermedad de Marek
Agente causal: La
enfermedad es causada
por un virus herpes.
Síntomas: En pocas
ocasiones ocurre que
algunos animales mueren
sin presentar los
síntomas característicos
de la enfermedad; sin
embargo, en la mayoría
de los casos la afección
se presenta en los
nervios ciáticos, lo
cual les produce cierto
grado de parálisis de
las patas y alas. En
casos avanzados se ve a
los animales caídos con
una pata estirada hacia
adelante y la otra hacia
atrás, y una de las alas
caídas, como tratando de
apoyarse en ella. Como
parte del complejo de
leucosis, también se
puede observar tumores
en el hígado, pulmones,
riñones, ovarios, ojos y
en otros órganos.
Debido a la parálisis de
las patas, los animales
no pueden movilizarse
hasta los comederos y
bebederos, por lo que
gradualmente pierden
peso hasta que postradas
en el suelo, mueren por
inanición. Los músculos
de la pechuga se reducen
casi por completo,
palpándose sin carne el
hueso del esternón o
quilla. Los síntomas
aparecen generalmente
después de las 15
semanas de edad; siendo
la mortalidad superior
al 50 % en lotes de aves
no vacunadas.
Transmisión: La
transmisión del virus se
lleva a cabo
principalmente por medio
de las escamas que se
desprenden de los
folículos (raíz) de las
plumas, las cuales se
transportan por el
viento. Estas escamas se
adhieren a las
partículas de polvo que
se acumula en las
paredes y cedazo de los
gallineros, donde puede
sobrevivir por más de un
año en esas condiciones.
De ahí la importancia
que tiene la sanidad en
las instalaciones, por
lo que se debe sacudir
los cedazos con
frecuencia.
Tratamiento y control:
Hasta el día de hoy no
se conoce ningún
tratamiento contra la
Enfermedad de Marek. Su
control se realiza
mediante la vacunación
de todos los animales,
por la vía subcutánea en
dosis de 0,2 ml, durante
las primeras 24 horas de
vida. Esta vacuna
protegerá a las aves
durante toda su vida. La
vacuna debe ser aplicada
a las aves recién
nacidas antes de que
salgan de la planta de
incubación.
New
Castle
Agente causal: La
enfermedad de New Castle
es producida por un
paramyxovirus. Aunque se
conoce solo un serotipo
del virus, se han
aislado diferentes
cepas, que se clasifican
de acuerdo a su
virulencia o la
velocidad con que pueda
matar al embrión. La
cepa "lentogénica" (La
Sota) es la que tarda
más tiempo en matar el
embrión, la "mesogénica"
(B1 y Roakin) es la cepa
intermedia, y la
"velogénica" (Kansas) la
cepa más patógena y que
toma menos tiempo en
matar el embrión.
Actualmente el país se
encuentra libre de esta
enfermedad y así fue
declarado por el
Departamento de
Agricultura de Estados
Unidos de América
(USDA).
Síntomas: Los primeros
síntomas son problemas
respiratorios con tos,
jadeo, estertores de la
tráquea y un piar ronco,
siguiendo luego los
síntomas nerviosos
característicos de esta
enfermedad; en que las
aves colocan su cabeza
entre las patas o hacia
atrás entre los hombros,
moviendo la cabeza y
cuello en círculos y
caminando hacia atrás.
La mortalidad puede ser
mayor al 50 % en
animales jóvenes, en
ponedoras, aunque no es
tan alta, aparecen los
síntomas respiratorios y
la producción de huevos
baja a cero en uno o dos
días. La producción se
recupera unas seis
semanas después, pero se
encontrarán huevos con
la cáscara delgada y
deforme, y algunos hasta
sin la cáscara. En los
animales afectados con
New Castle se puede
observar a veces una
diarrea verdosa que
indica la falta de
ingestión de alimentos.
Transmisión: Esta
enfermedad es muy
contagiosa y se
transmite por medio de
las descargas nasales y
excremento de las aves
infectadas.
Tratamiento y control:
No existe ningún
tratamiento efectivo
contra la enfermedad de
New Castle. El único
control se logra
mediante la vacunación,
la cual se repite varias
veces durante la vida
del animal. Se
recomienda como norma
general, la primera
vacunación a los cuatro
días de nacidas con la
Cepa B1 del tipo suave,
luego se continúa a las
cuatro y doce semanas
con la Cepa La Sota. De
aquí en adelante se
vacunará cada tres meses
con la Cepa La Sota.
Para facilidad de
aplicación, cuando son
lotes grandes de aves,
se recomienda hacerlo
por medio del agua de
bebida, en cantidad
suficiente como para que
la puedan consumir en
unos 15-20 minutos. Como
estabilizador, al agua
se le debe agregar leche
descremada en polvo, a
razón de una cucharada
por galón.
Viruela
aviar
Agente causal: Es
producida por el virus
(Borreliota avium), el
cual se disemina muy
lentamente. En nuestro
medio rural se le conoce
como "bubas" y
"pepilla".
Síntomas: La viruela
aviar se presenta en dos
formas:
- La forma húmeda o
diftérica, afecta las
mucosas de la garganta,
boca y lengua,
provocando la formación
de úlceras o falsas
membranas amarillentas;
y
- La forma cutánea o
seca, que produce
costras o granos en la
cresta, barbillas y
cara.
A pesar de que la forma
cutánea es la más
frecuente; la forma
húmeda produce una
mortalidad más
inmediata. En brotes
severos, los animales se
ponen tristes, dejan de
comer y bajan de peso.
Los síntomas
característicos de las
pústulas o granos de la
cara y cresta así como
los parches amarillos
necróticos de la
garganta y boca son
difíciles de confundir.
Estos parches necróticos
en la boca, conocidos en
nuestro país como
pepilla, y los granos de
la cara no se deben de
eliminar, pues al
quitarlas dejan úlceras
sangrantes y se aumenta
el contagio a otros
animales sanos.
Transmisión: El virus se
transmite por contacto
directo, de un animal a
otro o por medio del
alimento o agua de
bebida. Los zancudos u
otros insectos que
chupan sangre podrían
ser transmisores de esta
enfermedad entre aves y
galerones. Los animales
que han padecido la
enfermedad y se
recuperan, quedan como
portadores del virus,
por lo que se recomienda
eliminarlos o al menos
no mezclarlos con
animales más jóvenes y
sanos.
Tratamiento y control:
No existe ningún
tratamiento efectivo,
aunque se recomienda el
uso de antibióticos con
el objetivo de evitar
infecciones secundarias.
El uso de la vacuna es
una práctica común entre
los avicultores, quienes
lo hacen de rutina por
su bajo costo y
facilidad de aplicación.
Se recomienda revacunar
cuando algún animal
aparezca con los
síntomas descritos.
Para evitar brotes
severos de la
enfermedad, se debe
vacunar de inmediato a
todos los animales que
no muestren los síntomas
característicos; sin
embargo, una vez que se
manifieste alguno de
ellos, no es aconsejable
vacunar, ya que una
fuerte reacción a la
vacuna les podría
ocasionar la muerte.
PARASITOS
XVI.1 Internos
Esta sección se refiere
básicamente a los
parásitos que afectan el
tracto digestivo.
Algunos de estos
consisten de una sola
célula, como los
coccidios, que son
protozoarios y no pueden
verse a simple vista.
Los parásitos internos
causan pérdidas
millonarias a la
avicultura en el mundo
entero; sin embargo, muy
pocos productores tienen
la costumbre de buscar
la presencia de
parásitos en forma
periódica, en el
excremento de sus aves.
La mayoría de estos
parásitos se observan a
simple vista,
especialmente la lombriz
intestinal grande,
llamada ascaris
(Ascaridia galli) y la
tenia o lombriz plana,
conocida comúnmente como
"solitaria". Existen
otras lombrices más
pequeñas que a veces no
se distinguen con
facilidad a simple
vista, como la cecal
(Heterakis gallinae) y
la capilar.
Como regla general se
pueden desparasitar las
aves a las ocho semanas
de edad y repetir a las
18 semanas con algún
vermífugo triple. Si se
sospecha de la presencia
de algún tipo de
parásito en las heces,
lo más recomendable es
enviar muestras al
laboratorio para ser
analizadas y que ellos
le recomienden el
vermífugo a utilizar.
Protozoarios
Coccidiosis
Es producida por un
protozoario (animal de
una célula) que ataca el
sistema digestivo; en
especial el intestino
delgado, los ciegos y el
intestino grueso. La
coccidiosis es una
enfermedad que ataca
tanto a los pollos como
a los pavos y muchos
otros animales. Los
coccidios son parásitos
muy específicos en
cuanto al huésped, así
la especie que afecta a
las gallinas no afectará
a los pavos ni a otros
animales.
Son tan específicos, que
algunas especies de
coccidios afectan sólo
una determinada área del
tracto digestivo, como
en el caso de las aves
de corral. Se conocen
nueve especies
diferentes de coccidios,
pero son cinco las que
causan los mayores daños
en la avicultura
mundial. Cada una de las
especies afecta una
porción diferente del
tracto: Eimeria
acervulina (mitad
superior del intestino
delgado), E. tenella
(ciegos), E. necatrix
(mitad media del
intestino delgado), E.
maxima (mitad inferior
del intestino delgado) y
E. brunetti (mitad
inferior del intestino
delgado, recto y
cloaca).
Estos organismos
destruyen las células
del tracto digestivo que
normalmente son las que
absorben los alimentos.
Las formas agudas de la
coccidiosis producen
serios daños en los
tejidos, causando
hemorragias y al final
hasta la muerte.
Ciclo de vida: Los
coccidios pasan por
diferentes estadios de
desarrollo que empiezan
y terminan en lo que se
denomina ooquiste
coccidial. Con la
presencia de factores
como la humedad, oxígeno
y la temperatura
adecuada, hacen que
dentro del ooquiste se
desarrollen cuatro
esporas que contienen
dos esporozoitos cada
una. Cuando un ave
ingiere un ooquiste
esporulado o maduro, los
ocho esporozoitos salen
del mismo e invaden las
células epiteliales de
la pared intestinal. Una
vez dentro de la pared
intestinal interna, los
coccidios se dividen
repetidamente mediante
un proceso de
reproducción asexual,
produciendo grandes
cantidades de cuerpos
llamados merozoitos, los
cuales son los que
producen mayor daño en
las paredes internas del
intestino y ciegos. Al
salir los merozoitos de
las células del
epitelio, rompen la
pared celular, lo cual
produce una hemorragia.
Esta hemorragia en uno
de los síntomas
característicos de la
coccidiosis, pues la
sangre se puede observar
a simple vista en las
heces.
Transmisión: La
coccidiosis se transmite
de un ave a otra por
medio del alimento y/o
el agua de bebida
contaminados o cualquier
otro material que
contenga coccidios. Los
ooquistes pueden ser
transportados de un
lugar a otro por medios
mecánicos, como el
equipo, trabajadores,
animales domésticos u
otras aves.
Los ooquistes pueden
sobrevivir en suelos
húmedos por períodos de
más de un año. En
ocasiones, de un momento
a otro, se presentan
brotes de coccidiosis en
galeras donde se han
desarrollado otras aves
por más de año y medio,
sólo se necesita que
ocurran en forma
simultánea condiciones
de humedad y altas
temperaturas para que
los ooquistes se vuelvan
infecciosos.
Prevención:
Prácticamente en todas
las camas de los
gallineros se encuentran
coccidios, por lo que es
casi imposible evitar
que en cualquier momento
se presente un brote. No
obstante, el grado de
infección de coccidiosis
se puede mantener bajo,
si se tiene una adecuada
sanidad y especialmente,
la cama seca. Por esta
razón se debe mantener
en buen estado los
bebederos, evitando que
se produzcan focos de
humedad debajo de los
mismos o que se meta el
agua de lluvia.
Con el uso de
coccidiostatos en el
alimento concentrado, se
logra producir una
moderada infección, con
lo cual las aves
adquieren inmunidad. La
inmunidad a una especie
no protege contra las
demás.
Tratamiento: En el
comercio se pueden
conseguir varios
coccidiostatos para
administrar con el
alimento concentrado, en
forma preventiva. Uno de
los mejores productos
para el tratamiento de
la coccidiosis es la
sulfaquinoxalina, aunque
en caso de no poder
conseguirla en el
mercado, se puede
utilizar la
sulfasuccidina o
sulfametazina para uso
humano. Estas se
adquieren en la mayoría
de las farmacias.
B. Lombrices
Estas son los parásitos
más grandes que afectan
a las aves. Las
lombrices afectan el
desarrollo y
productividad de todas
las aves infestadas,
aumentando por eso los
costos de alimentación.
Además, cuando el ave se
debilita por la
infestación de las
lombrices, éstas son más
susceptibles a ser
atacadas por otros
organismos.
Ascaris
La lombriz grande,
Ascaridia galli, es una
de las más comunes que
afecta a las aves. Estas
pueden medir entre
cuatro y ocho cm de
longitud, redondas, de
un cuerpo relativamente
grueso y de color blanco
amarillento.
Cada hembra produce gran
cantidad de huevos (unos
5.000 por día), los
cuales son expulsados,
en forma inembrionada,
junto con las heces. Una
vez fuera del ave, si
existe buena humedad y
altas temperaturas, se
vuelven infecciosos en
un período de unos diez
días. En ésta última
forma, cuando son
ingeridos por otra ave,
pueden desarrollarse
nuevamente hasta llegar
al estado de lombriz
adulta. Las lombrices
adultas se pueden
observar a simple vista
en la excreta de las
aves.
Tratamiento: El uso de
piperazina es el más
indicado para eliminar
el ascaris.
Cecales
La lombriz cecal,
Heterakis gallinae, es
idéntica al ascaris, en
su presentación y su
ciclo de vida; excepto
por su tamaño, la cual
puede medir unos 12 mm.
Las lombrices adultas
pueden observarse con
facilidad en los
"ciegos" de las aves
infestadas.
Tratamiento: Al igual
que el ascaris, la
piperazina es el
producto a usar para el
control de la lombriz
cecal.
Tenias
También llamadas
lombrices planas o
"solitarias", por su
aspecto chato; son
segmentados y de color
blanco, con aspecto de
una cinta. Existen más
de diez especies de
tenias, aunque sólo unas
seis o siete especies
son las que afectan a
los pollos. La mayoría
son bastante grandes y
miden hasta 15 cm, pero
algunas de las pequeñas
podrían pasar
inadvertidas.
Este parásito se adhiere
a la mucosa del
intestino mediante unas
ventosas que posee en la
cabeza. Los segmentos,
cada uno de los cuales
tiene los órganos
sexuales masculinos y
femeninos se forman
detrás de la cabeza; los
cuales se desprenden
cuando llegan al extremo
posterior del cuerpo; en
esta etapa están llenos
de huevos.
Una vez fuera del cuerpo
del huésped no infectan
al ave, éstos deben ser
ingeridos por un huésped
intermedio como los
caracoles, babosas,
etc., para los cuales si
son infecciosos. El tipo
de huésped intermedio
depende de la especie de
tenia. El ave luego
ingiere al huésped
intermedio y ahí es
cuando vuelve a
infestarse.
Tratamiento: Se
recomienda el uso de
vermífugos triple para
la eliminación de las
tenias, el cual también
elimina las otras
lombrices redondas.
XVI.2 Externos
Los parásitos que
afectan externamente el
cuerpo de las aves se
alimentan principalmente
de células muertas de la
piel y plumas (como los
piojos) o bien extraen
la sangre o jugo de los
tejidos (linfa), como
los ácaros, garrapatas,
pulgas, chinches
mosquitos, etc.
Piojos:
Son los parásitos más
comunes en las aves.
Éstos son ácaros de un
color amarillo-parduzco,
los cuales se pueden ver
al examinar la piel y
plumas del ave. Entre
las cuarenta o más
especies de piojos que
afectan a las aves, el
más grande mide unos 2,5
mm. Los piojos pasan
toda su vida sobre las
aves y sus huevos o
"liendres" se adhieren a
las plumas en forma de
racimos. Su ciclo vital
se completa en dos o
tres semanas, desde el
estado de huevo al de
adulto. Los piojos más
comunes son los que
afectan la cabeza, el
del cuerpo, el de la
cánula de la pluma y el
del ala.
Tratamiento: Si
encuentra liendres o
piojos adultos, se debe
atomizar todos los
animales con malatión, a
razón de 3-4 ml por
litro de agua. La
aplicación deberá
realizarse con
preferencia en horas de
la noche y con un mínimo
de luz, cuando los
animales estén en reposo
o más tranquilos. Se
recomienda entrar al
galpón con cuidado y
comenzar la aplicación
muy despacio, con el fin
de no asustarlas con el
ruido de la bomba
aspersora.
Garrrapatas
La garrapata, pariente
mayor de los ácaros, no
es un problema común en
las aves, aunque a veces
se presenta en climas
cálidos y secos. Por la
sangre que chupan,
causan anemia y reducen
la producción, además de
ser portadoras de varias
enfermedades
infecciosas. Su control
se realiza también con
malatión.
Otros Ácaros
Los ácaros son muy
pequeños y apenas
visibles a simple vista.
Existen varias especies
y en su mayoría
succionan sangre,
provocando anemia y
malestar al huésped.
Los ácaros "rojos" o de
"las perchas" son los
más comunes, y pasan la
mayor parte del tiempo
fuera del ave. Los
síntomas que provocan
son anemia, baja
producción de huevos y
que las aves rehuyan
poner en los nidales.
Los ácaros de las plumas
viven casi continuamente
sobre el ave. Igual que
los ácaros rojos, éstos
también succionan
sangre. Se pueden
detectar observando la
piel de las aves, que
suele tener un aspecto
sucio. Esta especie
ataca al ave cerca de la
base de las plumas,
causando irritación al
hacer su madriguera;
esto a su vez incita al
ave a arrancarse las
plumas.
El ácaro de la "pata
escamosa" hace su
madriguera en las zancas
y piel (cresta y
barbillones),
produciendo escamas o
costras. Se recomienda
desechar las aves
severamente afectadas.
Tratamiento: El
tratamiento es similar
al de los piojos, es
decir se atomizan las
aves con malatión, de
3-4 ml por litro de
agua, pudiendo repetir
si fuera necesario.
|