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LAS LEYES DE MENDEL Y
NOCIONES DE GENETICA
El
problema que ofrece el
parecido entre los
descendientes de una
misma estirpe animal o
vegetal siempre ha
apasionado a los
biólogos.
Es
evidente que los
antepasados y los
descendientes de un
mismo tronco presentan
unas características
comunes que se
transmiten de padres a
hijos a través de
sucesivas generaciones.
La
genética, o ciencia de
la herencia biológica,
investiga los caracteres
que existen en los
organismos y la forma
como éstos se transmiten
de generación en
generación.
Los
hechos experimentales
llevaron en el siglo
anterior a postular la
existencia de una serie
de factores
hereditarios, cuya
realidad la demostró de
manera fehaciente el
monje agustino Gregorio
Mendel, y en el año 1909
el biólogo danés
johansen le dio a los
factores hereditarios el
nombre de "genes".
Localización de los
genes
El
lazo de unión entre
padres e hijos es el
huevo o zigoto, que en
realidad es una célula
formada por unión del
óvulo y el
espermatozoide de los
progenitores, a partir
de la cual se originan
por sucesivas divisiones
y subdivisiones los
tejidos del embrión.
En
el zigoto, pues, se
localizan los genes, o
sea los caracteres
hereditarios. En
efecto, éstos se hallan
situados en el núcleo de
la célula-óvulo,
concretamente. en la.
sustancia llamada
cromatina, por la
facilidad con que se
tiñe con los colorantes
usados en biología.
El
mendelismo y sus leyes
Mendel,
para explicar la
transmisión de los
factores hereditarios,
ideó el método de la
hibridación o mestizaje,
que hoy día se conoce
con el nombre de
"mendelismo".
Este
se apoya en lo
siguiente:
Dadas
dos variedades o razas
puras u homocigóticas,
se cruzan sus individuos
entre sí, y dichas
variedades deben,
distinguirse, al menos,
en un par de caracteres
antagónicos u opuestos.
Los
individuos que se cruzan
forman la llamada
generación parental.
Se
analizan los fonotipos
de la primera generación
obtenida, llamada F-1, o
primera generación
filial, apreciandose en
qué manera se
manifiestan en los hijos
los caracteres opuestos
de sus padres.
Se
cruzan entre sí los
individuos de la primera
generación filial,
obteniéndose la segunda
generación filial
llamada asimismo F-2 y
se analizan los
fenotipos de los sujetos
resultantes.
Se
obtiene la tercera
generación filial y se
estudian sus componentes
fenotípicamente.
Por
fin, y éste es uno de
los grandes méritos de
Mendel, se ¿estudian
estadísticamente los
resultados para llegar a
conclusiones
científicas.
Primera ley de Mendel
Ley de la uniformidad
de la primera generación
filial.
Al
cruzar dos variedades o
razas puras
pertenecientes a una
misma especie los
productos conse guidos
en la primera generación
filial son todos iguales
fenotípica y
genotípimente.
Segunda ley de
Mendel
Ley de la disyunción de
los genes antagónicos o
de la pureza de los
gametos.
Mendel
dedujo esta segunda ley
por medio del estudio de
la segunda generación
filial, como resultado
del apareamiento entre
sí de los individuos de
la F-1.
Hasta
aquí, pues, se comprueba
que los genes opuestos o
antagónicos qué
permanecieron juntos en
los zigotos de la F-1 ,
van a separarse en
algunos de los F-2,
apareciendo así de nuevo
los genotipos puros de
los abuelos.
La
disyunción de estos
genes antagónicos
constituye la principal
conclusión sacada por
Mendel en sus
experimentos
Tercera ley de Mendel
Ley
de la independencia de
los genes y de su libre
combinación al azar en
la tercera generación
filial.
Mendel,
para llegar a esta
conclusión, trabajó con
deshibridos, o sea con
individuos que difieren
en dos caracteres;
concretamente, con
guisantes amarillos de
tegumento liso guisantes
verdes con tegumento
rugoso.
Resumen y
comentarios de estas
leyes
Las tres leyes de
Mendel se resumen en un
único principio
denominado "Ley
fundamental de la
herencia", que establece
los puntos siguientes:
Todo
organismo recibe para
cada carácter dos genes,
uno del padre y otro de
la madre. Por lo tanto,
posee dos dotaciones de
genes homólogos.
La
distribución de los
genes maternos y los
genes patenos en el hijo
se hace completamente al
azar.
La
independencia de los
genes no es total, sino
que se presentan en
grupos que se transmiten
conjuntamente.
Sin
restar méritos a Mendel,
hay que reconocer que
fue muy afortunado en la
elección de los
caracteres que empleó:
como medio de trabajo:
los siete pares de éstos
que tomó en el guisante
que fueron los
siguientes: forma de las
semillas, color de los
cotiledones y de los
tegumentos de éstas, la
forma y el color de la
legumbre, la disposición
de la flores y la
longitud del tallo, que
manifiestan dominancia y
recesividad,
circunstancia que no
ocurre en todos los
casos, como, en el cruce
de una gallina negra y
otra blanca, que produce
un tipo azul en la F-1,
o sea que presenta un
carácter propio
completamente diferente
de los fenotipos
paternos; lo mismo
sucede en el
apareamiento de canarios
blancos y verdes, cuya
descendencia ocasiona el
gris azulado.
Por
lo tanto, el mendelismo
no es excesivamente
estricto, toda vez que
los factores
hereditarios se
transmiten también con
diversas complicaciones
que aquí no es del caso,
estudiar, algunas de
ellas totalmente
extemporáneas.
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